¿Quién gana y quién pierde con un nuevo aumento del salario mínimo en 2026 en Colombia?
Un país que vive cerca del mínimo
A finales de cada año, Colombia entra en un ritual ya conocido: Gobierno, empresarios y centrales obreras se sientan a negociar el salario mínimo del año siguiente. Para 2025 el incremento fue del 9,54 %, llevando el salario mínimo legal mensual vigente (SMLMV) a $1.423.500, desde los $1.300.000 de 2024.
De cara a 2026, la discusión será aún más sensible. La inflación viene desacelerándose y el Banco de la República intenta anclar expectativas, mientras sindicatos piden recuperar el poder adquisitivo perdido en los años de inflación alta. El debate ya no es solo cuánto subir el salario, sino qué efectos reales tiene ese aumento sobre el empleo, el costo de vida y la economía en general.
Para 2026, el salario mínimo legal mensual vigente (SMLMV) se fijó finalmente en $1.750.905, lo que representa un aumento cercano al 23 % frente al salario de 2025 ($1.423.500). Con el auxilio de transporte de $162.000 y un ajuste adicional complementario de $87.095, el ingreso mensual total para quienes devengan el mínimo se redondea en $2.000.000.
Para entender la magnitud del tema conviene recordar una cifra: según cálculos sobre datos del DANE citados por medios económicos, alrededor de la mitad de los ocupados en Colombia ganan un salario mínimo o menos. Un informe reseñado por La FM estimaba que 10,15 millones de personas (45,2 % de los ocupados) ganaban por debajo del mínimo y 2,4 millones exactamente un salario mínimo, en un mercado laboral de unos 23 millones de personas.
Además, la informalidad laboral sigue siendo alta: para agosto de 2025, el DANE reportó una tasa de informalidad de 55,7 % en las 13 principales ciudades y áreas metropolitanas. Esto significa que más de la mitad de los trabajadores no cuentan con contrato formal ni protección plena de seguridad social.
En otras palabras: lo que pase con el salario mínimo afecta de forma directa o indirecta a la mayoría del país.










